Tosca - Glyndebourne Festival 2026

 



(EN CASTELLANO DEBAJO) 


This summer we saw a controversial "Tosca" at the Glyndebourne Opera Festival of 2026.


As usual, the singers were great. Caitlin Gotimer as Tosca sang very convincingly and gave a moving performance. Matteo Lippi was a fine Cavaradossi, the painter in love with Tosca, a famous and beautiful singer (in case any of you didn't already know...). Lastly, Vladislav Sulimsky as Baron Scarpia was also great. His role is a thankless one because Scarpia, to be convincing, has to be a guile character and unpleasant to women.  Here our Scarpia excelled at that.  The orchestra was directed by my favourite conductor, Mr. Robin Ticciati and, as usual, it was flawless. 

 


What, in my opinion, was completely wrong was the story displayed on stage. It could be a thriller or a political drama but not our "Tosca".


To begin with, the first Act is supposed to end with a "Te Deum", sung by the parishioners of Sant' Andrea della Valle, a church in Rome, because they want to celebrate that Napoleon has lost a battle. Here, instead, we have inside the church a full army in formation, wearing fascist uniforms of Mussolini's times, singing the "Te Deum". I don't think such an army would have been allowed inside the church. As a rule, in Catholic countries (and I know that because I grew up in Spain under Franco), a church is sanctuary and police need permission to go inside it. Here, if the intention of the scenarist was to prove a connivance between the church and fascism, well, to me it seemed a very Manichean message.


As for the second Act, the scenery was even more far-fetched. By tradition, this second Act takes place at the Farnese Palace in Rome, specifically at Baron Scarpia's office. Here, instead, in what looks like a scene straight out from a Scorsese film, this second Act takes place in a restaurant, like in the movies "Goodfellas" (1990) or "Casino" (1995), having Scarpia, as a sort of Robert De Niro, behaving like a Mafia Boss coming every now and then from the kitchen where he has beaten his victims... 


When finally, Scarpia is left alone with Tosca in that restaurant (because the libretto says so), the scene defies all credibility because, again this is just my opinion, the restaurant lacks the privacy of Scarpia's office in the original libretto. 



The third Act ends, in the original libretto, with Tosca, in order to escape from being arrested, running to the top of the Castel Sant'Angelo and jumping into the void...  


Here, instead, what we have is that Tosca, together with other political prisoners, is taken to a back road to be shot. Was this a reminder of the Fosse Ardeatine Massacre? Historically that was a mass killing of civilians carried out in Rome during WWII by the German SS as a reprisal for an attack by Italian partisans.  Well, here there are no German SS, just men wearing the same uniforms of Mussolini's times from the first Act. Next, instead of Tosca jumping into the void, what we have here is that Tosca is put before a firing squad and she dies facing defiantly her executioners, in a scene that reminds you of Goya's picture " The Third of May 1808".


But then this ending breaks with the archetype of "Tosca". She embodies the ideal of an Italian woman, just as “Carmen” does for a Spanish woman, even though much to the chagrin of Spanish people, she's a French creation (French is the novel and French is the opera). "Tosca" is a strong-willed woman, who won't be caught by any authority, but instead will remain free till her very end...


In her case, taking a political stance, whether against fascism or communism (or absolutism or liberalism), doesn't fit her character. She's a woman that acts on impulse: she will be jealous one moment, mad in love the next one, ready to commit murder to save her beloved one and she won't be caught at any cost, but we don´t see her taking a political stance. 


The solution offered in this performance seems as far-fetched as having "Carmen" trying to run away from Don Jose at the end of the opera (or having them both commit suicide or Micaëla killing them both...). It wouldn't seem credible such behaviour for "Carmen".




Therefore, our conclusion is that opera characters, like our "Tosca" here, must be respected for their values (no matter how much we may dislike them) and when we don´t, somehow we betray them.


In Barcelona, July, 26th, 2026. 




Este verano hemos visto una "Tosca" controvertida en el Festival de Ópera de Glyndebourne del año 2026.

Como viene siendo habitual, los cantantes estuvieron magníficos. Caitlin Gotimer, como Tosca, cantó con mucha convicción y nos brindó una actuación muy emotiva. Matteo Lippi fue un buen Cavaradossi, el pintor enamorado de Tosca, una famosa y hermosa cantante (por si alguno de Vds. todavía no lo sabían...). Por último, Vladislav Sulimsky como el Barón Scarpia estuvo también muy convincente. Su papel es bastante desagradecido porque Scarpia, para resultar convincente, ha de ser un tipo de una gran doblez y muy desagradable con las mujeres. En el caso que nos ocupa, nuestro Scarpia brilló de sobremanera.  La orquesta estaba dirigida por mi director favorito en Glyndebourne, Robin Ticciati y, como siempre, estuvo impecable.  



Lo que, en mi opinión, no estuvo tan bien conseguido fue la historia o el argumento representado en escena. Podría haber servido perfectamente para un thriller o un drama político, pero no para nuestra “Tosca”. 

Para empezar, el primer Acto se supone que acaba con un “Te Deum", cantado por los feligreses de Sant' Andrea della Valle, una iglesia en Roma, porque quieren celebrar una derrota de Napoleón. Aquí, en su lugar, tenemos la iglesia llena con un ejército en formación, vistiendo uniformes fascistas de la época de Mussolini, cantando el “Te Deum". No creo que a semejante ejército se le hubiera permitido la entrada dentro de la iglesia. Como norma, en países católicos (y creo que sé de lo que hablo porque crecí en la España bajo Franco), una iglesia es un asilo y la policía necesita permiso para entrar. Aquí, si la intención del director de escena era mostrar la connivencia entre la iglesia y el fascismo, nos parece el ejemplo bastante maniqueo.

Con respecto al segundo Acto, el escenario es todavía más rebuscado. Por norma, este segundo Acto transcurre en el Palacio Farnese en Roma, concretamente en el despacho del Barón Scarpia. Sin embargo, en lo que nos parece una escena sacada de una película de Scorsese, este segundo Acto transcurre en un restaurante, como en las películas “Uno de los nuestros” ["Goodfellas" (1990)] o "Casino" (1995), con un Scarpia que nos recuerda a Robert De Niro, en plan jefe de la mafia, saliendo cada tanto de la cocina donde ha machacado a sus víctimas…    

Cuando, finalmente, Scarpia se queda a solas con Tosca (porque así lo manda el libreto) en dicho restaurante, la escena no resulta creíble porque -de nuevo, esta es mi opinión-, al restaurante le falta la privacidad del despacho de Scarpia en el libreto original. 


El tercer Acto termina, en el libreto original, con Tosca, para evitar ser arrestada, huyendo a la cumbre del castillo de Sant' Angelo y arrojándose al vacío…. 


Aquí, en cambio, lo que sucede es que Tosca, junto con otros prisioneros políticos, son conducidos a un camino rural para ser fusilados. ¿Era esto un guiño a la masacre de las fosas Ardeatinas?  Históricamente fue una matanza de civiles ejecutada en Roma por las SS alemanas durante la IIGM, como represalia por un ataque perpetrado por partisanos italianos contra tropas alemanas. Bueno, aquí no tenemos a las SS alemanas en el escenario, sino a hombres vistiendo los mismos uniformes de la época de Mussolini del primer Acto. Seguidamente, en vez de saltar Tosca al vacío, aquí Tosca es llevada ante un pelotón de ejecución y fallece desafiando al piquete, en una escena que nos recuerda al cuadro de Goya, “El 3 de mayo de 1808”. 



El problema -siempre a nuestro entender- es que dicho final rompe con el arquetipo de "Tosca". Pues ella personifica el ideal de una mujer italiana, de la misma forma que “Carmen” lo representa de la mujer española, aunque para enojo de los españoles, no deja de ser una creación francesa ( la novela es de autor francés y la ópera es de un compositor francés). “Tosca” es una mujer de una voluntad férrea, que no se dejará atrapar por ninguna autoridad, pues permanecerá libre hasta el final… 


En su caso, el hecho de tomar una postura política, ya sea contra el fascismo o el comunismo ( o bien contra el absolutismo o el liberalismo), no encaja con su carácter. Porque ella es una mujer que actúa por impulso: un momento, estará celosa, y al siguiente, completamente enamorada, dispuesta a cometer un asesinato para salvar a su amado y no se dejará atrapar bajo ninguna circunstancia. En cambio, no la vemos adoptando una postura política.


Es por ello que el desenlace ofrecido en esta representación nos parece tan disparatado como si “Carmen” intentara escapar de su destino, huyendo de Don José al final de la ópera ( o, por poner otro ejemplo, que ambos cometieran suicidio o que Micaela los asesinara ambos…). No nos resultaría creíble dicho comportamiento por parte de "Carmen".



Por consiguiente, nuestra conclusión es que los personajes de una ópera deben ser respetados por los valores que incardinan (a pesar de todo lo que nos puedan desagradar) y, cuando no los respetamos, en cierto modo los estamos traicionando.


En Barcelona, a 30 de Julio del 2026. 




Comentarios

Entradas populares de este blog

ADIOS, AMIGO // FAREWELL MY FRIEND

PARSIFAL - 2025

GRAND PRIX - 1966